TÉCNICAS ARTÍSTICAS
LA PINTURA
Los niños que querían ser pintores se
integraban en un taller con un pintor ayudándole, e incluso se forman
relaciones muy familiares. Al principio se dedica a preparar las tablas, los
colores, etc…conoce a la perfección los materiales y las técnicas. A mediados
del siglo XVIII desaparecieron los talleres como tal porque se crearon las
academias y la industria hacía muchos de los trabajos que hacían los
aprendices.
En la época romana, los
talleres se llamaban officinum. En la Edad Media se hacen mucha pintura mural y
los pintores trabajan in-situ. También en esta época hay mucha miniatura y los
pintores trabajan en los scriptorium de los monasterios. En la Baja Edad Media
hay muchas obras de encargo y los pintores trabajan en las casas de los nobles,
que les reservan un sitio llamado obrador. También hay otros pintores que
tienen talleres-tienda llamados bottega.
Los pintores usan
varios elementos:
- carboncillo:
es madera quemada.
- moleta: sirve
para machacar los colores. Es una herramienta con forma de pera, de piedras
duras. Ponían el material sobre una piedra dura y lo machacaban.
- pinceles:
fabricados a mano. Los baratos son de pelo de ardilla y los caros de pelo de
marta. Los pinceles más gruesos son de pelo de nutria. Para pinceles para yeso
se usan cerdas. Leonardo posteriormente se hizo pinceles de hilos de seda
porque necesitaba que fueran muy suaves para el sfumatto.
- paleta: para
los pigmentos. Aparece en el siglo XV y las primeras eran pequeñas y de varias formas,
con agujero o mango. Las paletas sirven también para mezclar, por eso apareció
a partir del siglo XV, con el descubrimiento de la pintura al óleo.
- caballete: En
la Edad Media desapareció, y resurgió en el siglo XV para los que restauraban
sillas de montar a caballo. Después se generalizó entre los pintores.
LOS PIGMENTOS
Son
polvo con aglutinante. Se dividen en dos grupos:
-
orgánicos: proceden de un ser vivo: animales o vegetales
-
inorgánicos: proceden de minerales, tierras o metales.
Además
pueden ser:
- naturales: se
encuentran tal cual en la naturaleza (tinta de calamar, por ejemplo). La
materia prima es natural.
- artificiales o
sintéticos: son creados, no existen en esencia.
Los pigmentos
sintéticos se crean para suplir colores que no hay en la naturaleza o porque es
más barato y más fácil crearlos que obtenerlos en la naturaleza.
En 1840 se inventa la pintura en tubos. Los vendían las
industrias. Esto le da mucha libertad a los pintores, pero se perdió el
conocimiento de los materiales y las técnicas.
Los pigmentos deben poder reducirse a polvo, deben
reaccionar bien con el aglutinante, ser estables o al menos lo más posible. El
pigmento cuanto más fino es, también es más cubriente, tiene el color más
intenso y es más opaco.
EL ORIGEN DE LOS PIGMENTOS
Prehistoria:
-
blanco: de caliza
de
yeso
de
creta(depósitos fósiles marinos)
Son
poco cubrientes y se borran fácilmente.
-
negro: de carbón (de la carbonización de la madera)
de
humo (hollín, polvo negro)
En
Altamira el negro se hace de pirolusita, un mineral de manganeso, pero no es
usual.
-
ocres: de crema a rojo
Son
tierras y depende de su composición dan distintos tonos. Son colores muy
estables.
-
verde: de tierra
de
plantas (no son muy usuales ninguno de los dos)
Egipto
Se
incorporan muchos colores naturales y dos colores artificiales.
-
azul: azurita (es un mineral)
-
verde: malaquita (otro mineral)
Se
encuentran en las minas de cobre.
El
azul azurita en la Edad Media se conoce también con el nombre de azul de Alemania.
A finales del siglo XVII se sustituye este color porque es poco estable y
tiende a ennegrecer o con humedad se vuelve verdoso.
La malaquita se usa como piedra preciosa. Se utiliza como
pigmento hasta el siglo XIX.
-
amarillo: oropimente (mineral)
-
naranja rojizo: rejalgar (mineral)
Son
sulfuros de arsénico. Se emplearon los dos hasta la Edad Media y se manipulaban
porque no son demasiado abundantes. Son muy tóxicos sobretodo al manipularlos.
-
rojo: cinabrio(mineral, sulfuro de mercurio). Da el color bermellón
natural.
El
cinabrio era muy caro y se intentó hacerlo artificial, pero hasta el gótico no
se consiguió. Este color es poco estable, no se puede usar al fresco porque se
ennegrece y es tóxico.
Artificiales:
-
azul fritta
La
fritta es un esmalte para cerámica que al meterse al horno se quedaba azul, y
se hicieron placas, que se machacaban y se mezclaban con el aglutinante para
los pigmentos. Es un pigmento muy estable. Lo encontramos en Egipto y
Mesopotamia. En Grecia y Roma también. En la Alta Edad Media aparece muy poco y
desaparece en el siglo VII.
-
blanco de plomo o albayalde.
Es
estable y cubriente. El conseguir un blanco modifica toda la paleta, porque
todas las tonalidades se obtienen añadiendo blanco, y para pintar sombras, volúmenes,
etc… Se utilizó hasta el siglo XIX, que se descubre el blanco de cinc, en
1830,y en 1815 el blanco de titanio.
El
blanco de plomo se consigue tras el proceso de corrosión de placas de plomo.
Tiene dos problemas: no se puede usar al fresco porque ennegrece, y es
altamente tóxico, producía saturnismo, una enfermedad típica de los pintores.
Grecia y Roma
Heredan
todos estos colores, pero incorporan pocos. Son solamente más sofisticados.
-
negro de carbón: se queman varios tipos de árboles, como la vid. También
huesos de frutos, pero la esencia es la misma.
-
Negro de hueso: queman un hueso animal.
-
negro marfil: se consigue al calcinar colmillos de elefante.
-
verdigris o verde de cobre: es verde grisáceo, oscuro. Se consigue
mediante la corrosión de placas de cobre. Es un color artificial.
Los romanos aportan un sistema para poder usar los tintes
como pigmentos para pintar. Esto se consigue transformando el tinte en pigmento
laca, que es un pigmento formado por un tinte o colorante fijado sobre otra
sustancia que le sirve de soporte. Se coge un pigmento muy estable que tenga
poco color o un color claro y se usa como soporte de la laca o laca base. A
esta laca base se le añade el tinte y se tiñe el pigmento.
El colorante más apreciado en el mundo romano es la púrpura.
Este color estaba reservado a gente muy importante. En el mundo cristiano es el
color de los cardenales. Se extrae de un molusco llamado múrice, que se da en
el Mediterráneo. Los grandes productores y comerciantes de la púrpura eran los
fenicios. Al ser tan costoso no se utilizó como pigmento-laca. Hay un tipo de
códice llamado purpúreo que esta teñido(los pergaminos),pero no como pigmento,
sino como tinte. Sí que se utilizan sucedáneos de la púrpura, tanto en tinte
como en laca:
-
quermes: procede de un insecto de este nombre.
Es
característico de África. Se recolectaba a las hembras en el momento antes de
poner los huevos, se las desecaba y se las trituraba, dando ese color rojizo.
Es muy utilizado porque es el sucedáneo barato de la púrpura. Desaparece en el
siglo XVI porque aparece otro sucedáneo más barato, el rojo de grana o carmín.
-
carmín o rojo de grana: procede de la cochinilla. En la antigüedad se
importa de Asia Menor, pero es poco usado. Se utiliza a partir del siglo XVI
porque en Méjico se encuentra una variedad de cochinilla y los conquistadores
la cultivan. Luego se crían en Canarias. El proceso es igual que el quermes, se
coge a las hembras que van a deshovar.
-
rojo de rubia o de granza: procede de una planta llamada rubia o granza.
Se obtiene de la raíz cocida. En la antigüedad y la Edad Media es muy
difundido. Tiene un color rojo pardo.
-
sangre de dragón: es poco usado. El nombre original es sangre de drago.
El drago es un árbol con frutos rojizos, que triturados dan ese color rojo.
Según Plinio es el color ideal para pintar la sangre. Es muy poco cubriente.
-
azul añil o índigo: procede de una planta de la India. En las hojas está
el colorante. Se utiliza como pigmento en la Edad Media hasta el siglo XVIII, luego
menos. Como tinte se ha usado siempre.
Hasta
mediados del siglo XIII la paleta no varía mucho. En esa época aparecen nuevos
pigmentos que durarán hasta el siglo XIX con la revolución industrial y la
creación de los pigmentos sintéticos. Es la época gótica.
Gótico
-
azul lapislázuli o ultramarino: es una piedra semipreciosa. Al
lapislázuli también se le llama lazurita. En el mundo antiguo se importaba de
Afganistán. En esta época sólo se usaba para la orfebrería, no como pigmento,
porque era muy caro. En la Edad Media se importaba por los comerciantes
venecianos en ciertas cantidades. El producto se abarató un poco, pero aún así
resultaba muy caro. El mineral en roca es gris y tiene vetas azules muy
difíciles de extraer. El método es machacar el mineral y mezclarlo con cera
caliente hasta hacer una bola. Esta bola se mete en lejía un tiempo y esto hace
que las vetas azules se desprendan de la cera y se puedan coger. Incluso así
resultaba caro, más que el oro. Este color no se usa al fresco porque ennegrece,
se puede usar al óleo, pero como mejor resultado da es al temple. En el siglo
XIX se descubre un lapislázuli artificial.
-
bermellón artificial: se mezcla mercurio con azufre. Lo hacen los
alquimistas con el alambique. Este color tampoco se puede usar al fresco, se
suele usar al temple.
LA PINTURA MURAL
Es
pintura q tiene como soporte el muro. El muro puede ser interior o exterior, y
nos referimos tanto a paredes como a techos. Es una pintura que en principio no
se puede mover, como la de caballete, que sí es móvil. Para pintar sobre muro
hay varias técnicas. Dentro de estas la más adecuada es el fresco. Al fresco
sólo se puede pintar sobre muro, pero no toda la pintura sobre muro es al
fresco. Para referirnos específicamente al fresco hablamos de “buen fresco” o
“buon fresco”. Todas las demás técnicas de pintura mural se denominan como
pintura “al secco” o al “fresco secco”.
Pintura “al buen fresco”:
Es
una técnica muy antigua, parece ser que comenzó en Grecia. Consiste en mezclar
los pigmentos con agua y se aplican sobre una superficie de cal húmeda. Con
esto intentamos provocar una reacción química llamada carbonatación. En
la pared aplicamos la cal húmeda, que es un hidróxido de calcio [ Ca (CO)2] y
al contacto con el dióxido de carbono ( CO2 ) se provoca una reacción por la
que los elementos se convierten en carbonato cálcico [CaCO3 ] y suelta agua que
luego se seca, y la cal se endurece. Así quedan fijos los pigmentos que hemos
aplicado. En la pintura al fresco lo que mantiene los pigmentos unidos al muro
es la carbonatación. Esta es la única técnica en la que los pigmentos se
introducen en el soporte, ya que la cal húmeda absorbe los pigmentos debido a
que el aglutinante es agua y penetra. No es una técnica fácil aunque lo
parezca. Es una pintura muy resistente, no da reflejos, tiene un color muy
claro, etc…tiene muchas ventajas. Se puede usar un muro de adobe, de ladrillo o
de piedra, pero preferiblemente de piedra no. No es recomendable usar un muro
mixto, es decir, de adobe y ladrillo por ejemplo, ya que todo el muro debe
secarse al mismo tiempo, y no todos los materiales secan igual, esto puede
producir fisuras o grietas.
Sobre
el muro hay que colocar una preparación. La preparación más adecuada contiene
cal muerta con arena y agua, todo mezclado. La cal se extrae de la caliza, pero
es cal viva, que hay que apagar porque si se aplica tal cual, la cal se apaga
sobre el muro y crea ampollas y bultos. Para apagar la cal se mezcla con agua y
se encierra en fosas durante un tiempo. Al principio se dejaba de 5 a 10 años,
pero luego esto se redujo a 2 años. Esta cal muerta se mezcla con arena para
darle más porosidad, y después se añade agua. Hay que hacer una preparación
gruesa, se dan varias capas. Las primeras capas que damos tienen más cantidad de
arena y menos agua y cal. Esta sirve para aislar el muro. En las capas
sucesivas se echa más cal, más agua, y menos arena, y son más finas. La última
capa sólo lleva cal, y es donde aplicamos la pintura. La primera capa que
aplicamos se llama enfoscado o arriccio. La última capa, la de cal
solamente, se llama enlucido o intonaco. Estas capas se aplican húmedas
y mientras se pinta se mantienen húmedas.
Para
comenzar a pintar lo primero que hay que hacer es seleccionar los pigmentos, ya
que algunos no se pueden usar al fresco por la reacción de la carbonatación. La
mayoría de los pigmentos artificiales no se pueden usan en esta técnica, pero
también hay algunos naturales que no se pueden usar. Los que se emplean sin
problemas son los tierras. Una vez seleccionados los pigmentos se mezclan con
agua. El pintor primero aplica el intonaco y después la pintura. El mayor
problema del fresco es que sólo se tiene el tiempo desde que se aplica el
intonaco hasta que se seca, después lo que se pinte no penetrará en el muro. El
tiempo de carbonatación depende del clima, el lugar y el material del muro. En
un clima mediterráneo suele ser unas 8 o 9 horas. El pintor da cada día el
intonaco en la zona que vaya a pintar, no en toda la superficie. Si se seca y
no se ha terminado hay que levantar todo el enlucido y volver a darlo para
pintar todo de nuevo. Se trabaja un poco a ciegas, porque realmente el
resultado no se ve hasta que no está seco, y ya no hay tiempo de
modificaciones. El fresco se suele dar en el Mediterráneo, por el clima, y se
suele pintar en primavera o verano, no en invierno. En el fresco siempre se
pinta de arriba abajo y de izquierda a derecha. Esto nos sirve para la
cronología, siempre las pinturas más altas son anteriores. Cuando se termina de
pintar se pasa un rodillo de metal por la superficie para que salga antes la
humedad.
Pintura “al secco”
Hay
muchas técnicas, pero hay una (la pintura a la cal) que tiene similitudes con
el buen fresco.
-
pintura a la cal:
Se
mezclan los pigmentos con agua y con cal. Los pigmentos mezclados con agua de
cal se aplican sobre el enlucido y se produce la carbonatación. Esta
carbonatación es diferente, ya que el intonaco está seco y los pigmentos son
superficiales, no penetran. Esta técnica sirve para retoques en la pintura
aunque se haya secado ya. La desventaja es que no es tan resistente como el
fresco, por eso se usa para retocar. Tampoco se pueden usar ciertos pigmentos,
y además al mezclarlos con agua de cal se quedan algo blanquecinos. En la
pintura románica y bizantina se suele usar la pintura a la cal como sucedáneo
del fresco para toda la pintura, no sólo para retoques.
- pintura al temple
- pintura al óleo
- pintura a la encaústica
En
la Edad Media se suele pintar mucho al fresco con retoques al temple, para
poder pintar sobre el muro con pigmentos que no se pueden usar al fresco.
Paleolítico
Las
primeras pinturas murales surgen en la Prehistoria. La pintura surge en el
Paleolítico. Hay dos zonas.
Zona franco-cantábrica:
La
pintura aparece en el interior de las cuevas. En esta zona la mayoría de las
cuevas son de piedra caliza. Los pintores no usan preparación y se pinta
directamente sobre la roca. Hay diversas técnicas. Lo normal es que el pintor
dibuje primero el contorno en negro. A veces se deja con el contorno y otras
veces se rellena el dibujo con color. La mayoría de las pinturas son de dos
colores: el negro y un rojo o amarillo ocre. Juegan mucho con las grietas y los
bultos de la roca para hacer matices, ya que la roca seca de diferente manera, y
también para los volúmenes. Hay dos formas de aplicar la pintura. La primera es
en seco. Se coge el carbón sin machacar y se pinta como una tiza(hacen igual
con piedras rojizas). La segunda es coger los materiales y reducirlos a polvo
para mezclarlos con aglutinantes. En Altamira se encontraron pigmentos en
conchas y piedras para machacar. A veces también encontramos pinceles hechos de
hierbas o plumas. No hay forma de determinar exactamente el aglutinante que
usaban. Algunos creen que lo hacen con materiales orgánicos cercanos, como
grasa animal, tuétano de hueso, sangre, leche o goma vegetal. Así lo hacen las
tribus actuales. También existe la posibilidad de que se mezclara con agua y se
hubiera producido una carbonatación parecida al fresco.
Pinturas levantinas:
Están
en abrigos al exterior. Son un dibujo monócromo, o rojo o negro. Son muy
esquemáticas. Aquí no se da la carbonatación porque los muros no suelen ser de
caliza y el clima es mucho más seco. Los aglutinantes se supone que serían los
mismos.
Egipto
Aquí
sí se ha conservado mucha pintura mural dentro de las tumbas, sobre muros de
piedra. Siempre se da una preparación de barro o yeso, y de al menos 2 capas.
El enfoscado suele ser de barro mezclado con yeso y agua. A veces también le
ponen paja, hierba o pelo. Sobre esta capa se aplica el enlucido de yeso, nunca
de cal porque no conocen el proceso para usarla. Después hacen el dibujo
preparatorio, pero no se hace de todo, se cree que sólo de los personajes más
importantes. El dibujo preparatorio es sobre papiro o una tabla de madera con
una capa de yeso. También nos han llegado dibujos sobre losas de piedra,
llamados óstrakon (óstraka en plural).
Tienen
un sistema para pasar el dibujo al muro: la cuadrícula. En el dibujo
hacen una cuadrícula y otra en la pared, y trasladan el dibujo de un sitio a
otro, así es más fácil pasarlo. Una vez pasado el dibujo se repasa en rojo o en
negro y después se aplica el color. Hay un director de obra y una cuadrilla, se
hace una especie de producción en cadena. Uno va pintando con un color donde
corresponda y a la vez otro va pintando con otro color en otra parte, y así
sucesivamente, ya que colorear no era algo muy importante, lo importante era el
dibujo. Los colores son planos, no tienen matices ni sombras. Para dar el color
se usan pinceles de juncos remojados. Los aglutinantes suelen ser gomas o cola
diluida. Nunca se pinta al fresco, siempre al temple. Normalmente se
conservan bien porque están escondidas en las tumbas. Los egipcios conocen los barnices.
El barniz protege la pintura. Algunos barnices son de ceras o resinas. A veces
el barniz sólo aparece sobre determinados colores. En la tumba de Nefertari se
han encontrado barnices de clara de huevo.
Grecia
No
sabemos mucho de su pintura porque nos ha llegado muy poca. En el mundo clásico
hay pinturas al fresco, pero no sabemos dónde surge por primera vez. Hay quien
piensa que las pinturas cretenses son al fresco, ya que tienen un enlucido de
cal y no hay otros aglutinantes, pero no hay líneas separatorias como en el
fresco. En cualquier caso, primero se dibuja y luego se rellena con color. Por
lo que sabemos, en el arcaico pintan al secco, normalmente al temple. A partir
de la época clásica surge el fresco, y cuando pintan al secco lo hacen a la
encaústica. En los sarcófagos griegos, el interior se pinta al fresco. El
sepulcro es de caliza con preparación. Se usan pocos colores.
Los
etruscos son más o menos de la misma época y tienen mucha influencia griega.
Pintaban los interiores de las tumbas. Las pinturas murales sí nos han llegado
y nos dan una idea de cómo serían las pinturas griegas. Los muros se pintaban
al secco. A partir del siglo V se encuentran pinturas al fresco con
preparación. En el siglo IV se encuentran pinturas el fresco, pero con detalles
al temple, y con más capas de preparación.
Roma
No
nos ha llegado mucha pintura mural romana. Donde más encontramos es en Pompeya
y Herculano, pero eran pinturas provincianas y no serían igual que las pinturas
de Roma o ciudades importantes. Los textos escritos nos proporcionan más
información. Una fuente importante es Vitruvio, que escribió los “ Diez libros
de Arquitectura”. En esta obra dedica una parte a la pintura mural, ya que va
relacionada con la arquitectura. En Roma los grandes pintores se dedicaban a la
pintura en tabla, ya que la pintura mural era más decorativa. En Roma se pinta
al fresco y al secco (tanto al temple como a la encaústica).
Vitruvio
decide que la preparación ideal para pintar constaba de siete capas, aunque
luego hemos descubierto que no es verdad. Según Vitruvio se pone una capa
llamada trusilación, que es un mortero de cal, arena y ladrillo molido. Después
hay que poner tres capas de cal con arena y agua, que él llama arenatio, pero
que es para nosotros el enfoscado. Tras esto habría que poner un estucado, lo
que nosotros llamamos enlucido, que consta de tres capas de agua, cal y polvo
de mármol, para que de un efecto de muro liso y brillante. Se cree que los
romanos después de pintar daban una capa de cera líquida a modo de barniz.
Con la caída de Imperio Romano de Occidente se pierden las
técnicas de pintura, así que hasta el románico la pintura es poca y pobre, se
suele pintar a la cal. En Oriente, los bizantinos sí suelen pintar porque las
técnicas romanas no se pierden.
Bizancio
Para
pintar al fresco trabajan varios pintores a la vez. Se da el intonaco sólo en
el trozo que se va a trabajar. En la pintura al fresco hay divisiones, llamadas
andamiadas, porque se hacen según la altura y la anchura del andamio con
el que se trabaja. Esto sirve actualmente para saber más o menos cuánto tiempo
ha tardado en hacerse la obra. También es importante saber cómo montan los
intonacos para saber qué partes se han hecho primero, cómo se organiza la obra,
y los pintores que han colaborado.
Los
pintores bizantinos no usan dibujos preparatorios, porque el material de
escritorio era muy caro (el pergamino). Hasta el siglo XIV, con la invención
del papel, no se hacen dibujos preparatorios. En Bizancio se dibuja sobre el
muro, ya que había modelos, no eran originales. Es típico en Bizancio grabar el
dibujo sobre el intonaco para que no se les borrase.
Románico
Hay
un resurgir de la pintura mural. En Italia se mantiene la tradición del fresco.
En Alemania suelen pintar más al secco, sobre muro y tabla. En España depende
de la influencia en cada zona, se pinta al fresco y al secco. En San Climent de
Taull por ejemplo, se pinta parte al fresco y parte al temple.
Gótico
Hay
diferencias según la zona. En toda Europa, excepto en Italia, hay un retroceso
de la pintura porque desaparece prácticamente el muro en los edificios por las
vidrieras, y no queda espacio para pintar. Cuando se pinta en muro se suele
hacer al secco (a la cal o al temple), al fresco muy poco.
Italia
Aquí
no se impone el gótico francés, así que sigue habiendo muros. Se pinta al
fresco y la técnica evoluciona. Giotto y otros pintores son los innovadores. Se
intenta hacer una pintura más naturalista, las figuras se intentan hacer con
volumen, intentan plasmar una luz natural, fondos naturalistas, etc… Estas
pinturas chocan con el fresco por el tiempo de ejecución, no les daba tiempo,
así que intentaron ralentizar la técnica del fresco. Las dos novedades que se
introducen son la sinopia y el trabajo en jornadas (giurnate).
Lo
primero es la preparación. Se pone un enfoscado grueso de cal, arena y agua.
Sobre el arriccio, el pintor hace un dibujo preparatorio, sin aplicar el
intonaco. Se divide por partes el muro para hacer el dibujo, esto se llama tirar
cuerdas, porque se empapa una cuerda en pintura, se ata y se deja caer, o
se tira de ella para que marque el muro. Se hace una especie de cuadrícula.
Después hacen el dibujo preparatorio en carboncillo sobre el muro y se repasa
con un pigmento diluido en agua (normalmente una arcilla rojiza llamada
sinopia). Este dibujo suele ser muy elaborado, no un simple boceto, ya se
marcan luces, sombras, etc… Ahora surge el problema de aplicar en intonaco
encima. La sinopia le sirve para hacerse una idea del tiempo que va a necesitar
y como boceto. Sobre la sinopia se da el enlucido, pero no con el sistema de
andamiadas, sino con el de giurnate. Son pequeños y se hacen de forma
irregular, se da por ejemplo el enlucido sólo en un árbol, en una cara, en una
mano, etc… Van adaptando el intonaco a las figuras. Esto sirve para que todo
sea más rápido. El pintor se prepara los pigmentos de ese día y cómo va a
organizar el trabajo. Aquí también se montan los intonacos, nos sirve para
saber el orden de ejecución de la obra.
Al
haber luces y sombras, no se da el color plano. En el fresco no se puede poner
un color sobre otro o mezclar colores, hay que poner un color al lado de otro,
no se puede cambiar de opinión en el momento. Hay que hacer una paleta con
degradación de colores. Para retocar lo hacen al secco, al igual que para poner
colores que no se pueden usar al fresco.
Es
frecuente que también se añadan elementos no pictóricos, como pan de oro o
estaño. También hacen cosas en relieve con yeso o vidrios.
En
Italia cuando se pinta al secco se hace al temple de huevo. Se da sobre el muro
una capa de huevo con agua, se pinta al temple de huevo, y se da un barniz de
huevo. También se pinta sobre el muro al óleo, pero no es muy generalizado
porque seca bastante mal. En el siglo XV se descubre una técnica para que seque
antes.
El
sistema de la sinopia se mantiene hasta principios de cuattrocento. A partir de
ahí va desapareciendo y se impone el cartón. Es un modelo de lo que
queremos, pero en papel, que ya se abarata en esta época. Se hace un modelo a
escala pequeña y luego se pasa a uno a tamaño real, y ese es el cartón, el de
tamaño real. Para trasladar el cartón al muro se recorta el contorno de las
figuras y se pone sobre el intonaco para perfilarlo. Un sistema es recortar el
contorno y marcarlo con un punzón sobre el enlucido húmedo (calco con punzón).
El sistema del estarcido consiste en no cortar el contorno, sino que se
puntea el perfil del dibujo, se pone sobre el enlucido y con una bolsa de
pigmento con agujeros golpeamos el contorno para que el dibujo quede punteado
en el muro. Después de hacer esto se pinta.
Conservación de la pintura mural
Cualquier
obra de arte tiene factores de degradación externos e internos.
Factores internos
En
la pintura mural los factores internos incumben al artista.
Factores internos en el soporte:
-
elegir muros mixtos, ya que al secar se producen grietas.
-
Que el muro esté húmedo antes de dar la preparación.
Factores internos en la preparación:
-
Que el mortero no esté bien elegido en cuanto a materiales, o que las
proporciones no sean las adecuadas. Si la preparación no está bien hecha no es
compacta y la pintura se puede caer.
-
Que haya cal viva. Tiene que estar muerta.
-
Todas las capas deben secarse al mismo tiempo más o menos, ya que si no las
capas que hayan tardado más en secarse pueden caerse.
Factores en la capa pictórica:
-
En el fresco hay ciertos pigmentos que no se pueden utilizar.
Factores externos de degradación
Factores climáticos:
-
Oscilación de temperatura y humedad extremos: Esto provoca oscilaciones
en el tamaño del soporte (sobretodo en tabla o lienzo, pero también en muro).
Por esto se suele pintar en sitios sin cambios extremos de clima.
-
El viento: Afecta a las pinturas exteriores, ya que la arena que lleva
el viento va rallando la capa pictórica. No se debe pintar en lugares donde
llegue el viento del mar, ya que este viento es muy húmedo y lleva muchas
sales, algo muy perjudicial para la pintura.
-
Movimientos de tierras: Al moverse el muro, la pintura puede caerse o
agrietarse. No es necesario que sean terremotos.
-
La humedad:
- la que proviene del
exterior (lluvia), que el muro absorbe y llega hasta la pintura.
- la que proviene de
una gotera o un desagüe, que también absorbe el muro.
- la que proviene del
interior del edificio. Se produce cuando hay una diferencia grande de
temperatura entre el interior y el exterior. La humedad se acumula sobra la
pintura como una capa de vaho.
- la que procede del
subsuelo (humedad por capilaridad). Cuando hay una corriente de agua subterránea,
los cimientos comienzan a absorber el agua y ésta sube hasta la pintura.
Si
la humedad llega a la preparación ésta se disgrega y puede caerse la pintura.
Si la cal tiene demasiada agua se agrieta y pude caerse. En los pigmentos
también influye la humedad. Las sales de la humedad son altamente
perjudiciales.
La
humedad es un factor sinérgico, es decir, que si tenemos problemas en la
pintura por cualquier motivo, si además hay humedad, ésta acelera el proceso de
degradación.
-
Las sales: Cuando las sales se depositan en el muro y hay humedad
cristalizan y aumentan de volumen así que pueden hacer caer la pintura por la
presión o crean grietas. Si hay sales y desaparece la humedad las sales se
secan y disminuyen su tamaño, dejan unas manchas blancas en la pintura llamadas
eflorescencias.
-
La contaminación: también es un factor sinérgico. La forma en que incide
es que los gases contaminantes reaccionen de diversas maneras con cualquier
elemento de la pintura (muro, preparación, pigmentos, etc…)
Factores biológicos:
-
Las plantes parásitas: surgen o están ya en el muro (musgos, líquenes, etc…).
Las raíces pueden ir avanzando y llegar a la pintura.
-
Microorganismos (hongos): provocan manchas en la pintura.
-
Excrementos de animales(murciélagos, pájaros, palomas, etc…).
También
provocan manchas. Las palomas son especialmente perjudiciales.
Factores humanos:
Al
haber un gran número de turistas aumenta la humedad, la temperatura, etc… Los
grafitis tampoco colaboran. También se han encalado muchos muros en época de
epidemias, porque se creía que encalar era higiénico. Muchos muros se encalaron
también por motivos religiosos. Otro factor determinante es una mala
restauración o intervención.
En
caso de que haya un problema muy grave se puede pensar en arrancar la pintura
del muro y llevarla a otro soporte. Se suele trasladar a paneles de madera y a
veces también a lienzo.
Se desaconseja hoy en día el traslado a no ser que sea un
caso extremo. Si el edificio se va a derrumbar sí se salva la pintura y se traslada,
también si el muro está muy deteriorado. También se trasladan cuando no hay
manera de proteger las pinturas de ladrones o de estropearse, como en una
iglesia abandonada. Para trasladar una pintura mural hay tres métodos:
-
Levantamiento o distacco a strappo: consiste en arrancar la capa
pictórica. Si es al secco nos llevamos la pintura, pero si es al fresco se
arranca la capa pictórica y parte del intonaco. La ventaja es que es el método
más fácil y sirve para arrancar superficies grandes. Es el único método para
trasladar pinturas en superficies curvas, y es el que se usa cuando hay dos
pinturas superpuestas. La desventaja es que la pintura, sobretodo si es al
fresco, sufre pérdida de color, y no tiene su valor inicial (matices,
volúmenes, etc…).
El
procedimiento consiste en: seleccionamos un trozo de pintura y se cubre con una
cola densa y sobre ésta se ponen recuadros de tela de lino. Sobre esto se da
otra capa de cola. Tiene que ser una cola que se pueda quitar con agua, y que
al secarse se contraiga. Sobre todo esto se pone una arpillera (tela más
gruesa), que se sujeta arriba con una madera. Cuando todo se seca, la pintura
va quedando pegada a la tela y se arranca poco a poco.
- Distacco a stacco: en éste se arranca el intonaco y parte del enfoscado.
La pintura se conserva mejor. Es ideal para el fresco. Lo malo es que es más
complicado y hay que dividir la pintura más. Se hace lo mismo, excepto que al
poner la arpillera se le pone un bastidor, se clava la tela y se tira de ella.
Mientras, por detrás se va cortando el enfoscado para llevárselo también.
-
Distacco a massello: nos llevamos también parte del muro. La ventaja es
que la pintura no sufre nada, pero es muy complicado y sólo se puede hacer
cuando el edificio se va a destruir. El método es el mismo: se ponen telas en
la pintura, se pone un bastidor con ruedas, se corta el muro y se tira de él.
LA PINTURA SOBRE TABLA
Es
de las más antiguas, se usa desde Egipto. Su máximo apogeo es en la Edad Media,
pero en el siglo XVI va perdiendo importancia y va siendo sustituida por el
lienzo. La madera es fácil de encontrar y resistente.
Lo
primero que hay que hacer es elegir la madera. Se elige una madera de la región
donde se encuentre el pintor, ya que la madera no se va a ver. El material nos
sirve para orientarnos sobre la procedencia del cuadro. En pintura antigua
(Grecia y Egipto) se suele usar el ciprés y el cedro. En la Edad Media depende
de las regiones. En Italia se usa mucho el álamo, el ciprés y el pino. En la
zona norte se usa más el roble.
Una
vez elegida la madera, se corta la tabla. La madera no tiene una composición
uniforme, sino que tiene tejidos. Las zonas que nos sirven están en el centro:
la albura (la zona más joven y blanca) y el durámen, corazón o núcleo (la más
dura y oscura). La madera del núcleo es la más resistente al clima y la
humedad, así que se suele usar ésta para que dé menos problemas. El árbol tiene
humedad en su interior, y hay que secar la madera. Aunque esté seca no ha
perdido toda la humedad, se queda con un 40 o 50 %. La madera también es un
material higroscópico, que tiene la capacidad de absorber y ceder humedad según
el ambiente. A causa de esto cambia la dimensión de la madera (encoge o
ensancha) y no siempre en la misma dirección. También puede cambiar de forma y
curvarse, esto se llama alabeo. La zona que menos se alabea es el núcleo. La
tabla siempre se alabea en dirección a donde esté la humedad.
La
tabla se puede cortar de diferentes maneras:
-
El corte radial: se siguen los radios del tronco. Lo mejor es una
sección radial del núcleo, pero se desperdicia mucha madera y son tablas
pequeñas. Es habitual en Francia y Flandes.
-
El corte tangencial: siguiendo las tangentes del árbol. A medida que nos
separamos del núcleo, las tablas son más maleables, pero se desperdicia poca
madera. En Italia se suele usar este corte.
Se
pueden usar tablas de diferentes cortes y que una se alabee hacia un lado y la
otra hacia otro, y así se contrarrestan las fuerzas para que no se curven.
Normalmente no se usa sólo una tabla, se unen varias. La unión de tablas se
llama ensamblaje.
Hay
varios sistemas:
-A
canto vivo: se cogen las tablas y se pegan con cola en los cantos. Es el
sistema más antiguo. En las uniones se suele poner una tela para que no se
mueva (a esto se le llama calafatear).
-
Sistemas de machiembrado: Es cuando una tabla ensambla con la otra.
Dentro
de éste sistema los más comunes son:
-A canto solapado:
una tabla tiene un orificio y la otra unos elementos salientes, llamados
espigas. También se refuerza con cola. Es como un puzzle que encaja.
-A cola de Milano:
es igual que el anterior, pero la espiga tiene forma de trapecio. En una de las
tablas se hace un orificio con forma de trapecio y en la otra se pone la
espiga. También existe la doble cola de milano, que consiste en hacer
orificios trapezoidales en las dos tablas y luego colocar una doble cola de
milano a modo de espiga para unir las dos tablas.
Hay
otros métodos más actuales llamados sistemas de encastramiento: en cada
tabla se talla una lengüeta y una hendidura en el otro lado, y se van uniendo
las tablas.
También
se puede mezclar con el sistema anterior, aunque no es muy normal, y la
lengüeta puede tener forma de cola de milano.
Para reforzar las tablas se ponen tiras de tela o en el reverso
de la tabla se ponen unas tiras de madera llamadas travesaños o barrotes. En la
Edad Media se suelen clavar a la tabla y se protegen con cera para que no estén
en contacto con la pintura.
La preparación de la tabla no la suele hacer el pintor,
sino que había talleres expertos y los pintores las compran limpias (que no
tenga bichos, resina, humedad, nudos, etc…), y ensambladas normalmente. Las
tablas pasaban un control de calidad y se sellaban por el gremio. En la Edad
Media se usaban mucho las tablas de barcos, puertas, etc…usadas, porque habían
aguantado mucho.
Antes de pintar se suele barnizar la tabla o pintar los
cantos y los laterales para protegerla de alabeos y parásitos. El entelado
puede hacerse o no. A veces la tabla se forra en tela entera con cola. Esto
protege la tabla de movimientos pero da otra serie de problemas, ya que se
puede pudrir la tela y deteriorar la pintura. También se cree que se entelaba
para uniformizar el soporte si no estaba bien lijado. Sobretodo en Italia se
entelaban las tablas, fuera de Italia no es usual.
Antes de empezar a pintar se la aplican a la tabla varias
capas finas de cola que sirve para que la preparación se quede bien adherida.
La cola se fabrica a partir del colágeno de los animales, que se encuentra en los
huesos y la piel. La más usada es la cola de piel, y dentro de ésta está la
cola de retales, que es la de pergamino.
Después de la cola se pone la preparación sobre el
soporte. Para pintar sobre tabla se usa un pigmento blanco (yeso o creta) como
base o carga, y se aglutina con cola de piel. Esta es la típica para pintar al
temple sobre tabla, que es lo usual en la Edad Media. En Italia siempre se usa
yeso, y se llama preparación de “gesso”. En el XIII y XIV en tablas grandes se
hace una preparación en dos fases, pero sólo en Italia. La primera fase es la
llamada “gesso grosso”: se mezcla yeso grueso con cola densa, y se dan tres o
cuatro capas, se seca y se lija. Sobre el gesso grosso se da la segunda fase,
llamada gesso sotile, que es yeso muy fino mezclado con una cola muy diluida o
gelatina. Se hace esta preparación para que la pintura esté protegida y porque
en esta época se usa mucho el dorado y el pan de oro se adhiere mejor si la
preparación es gruesa. Después en el lienzo se usa esta preparación, pero acabó
sustituyéndose por una más flexible. En el norte de Europa lo normal es que la
preparación sea de creta y cola, y más fina.
Sobre la preparación se suele dar una capa de cola como
impermeabilizante, para que la preparación sea menos absorbente. Después se
hace el dibujo preparatorio sobre la preparación, en carboncillo, y luego se
repasa con tinta. Hay que decidir antes de pintar si el cuadro va a llevar
oros, y qué zonas van a llevarlo, y se marcan estas zonas con un punzón para no
pintarlas, ya que el oro se adhiere peor sobre la pintura, y además es un gasto
tonto. En la pintura sobre tabla lo primero que se pone es el oro y luego se
pinta.
En la Edad Media se usa el pan de oro y el polvo de oro.
Lo más normal es usar pan de oro. El pan de oro son láminas muy finas de oro.
Se machacaban las láminas hasta dejarlas muy finas, a esto se le llama batir el
oro. Se ponen varias láminas separadas por piel, se machaca y después se pone
en una batihoja (una máquina con rodillos) para que se aplane más. Para el pan
de oro se suelen emplear monedas.
El polvo de oro es difícil de conseguir y se usa poco,
sólo para detalles.
Con el pan de oro hay dos sistemas:
- dorado al agua (también llamado de brillo o de
pulimento):
Es el más resistente y
se puede bruñir para sacarle brillo. Es el que se usa en la Edad Media
mayoritariamente. Necesitamos una sustancia adhesiva para pegar el pan, ésta
sustancia se llama mordiente. En ésta técnica el mordiente tiene como base una
arcilla rojiza pegajosa llamada bolo armenio. Se coge el bolo armenio y
se le añade clara de huevo y agua. El sistema consiste en humedecer la zona con
agua y sobre ésta zona se aplica el mordiente en varias capas con un pincel, y
se deja secar. Cuando vamos a aplicar el oro se vuelve a humedecer la zona con
agua y se suele aplicar una capa de huevo. Sobre esto se coloca el pan de oro y
se presiona con un paño para que se fije bien. Cuando todo está seco se bruñe
el pan de oro. Como bruñidor se usa una piedra dura o un diente de animal grande
(lobo, león). El bolo armenio actúa como una almohadilla del oro para que se
pueda trabajar. Además el bolo le da un color rojizo al oro y queda mejor
estéticamente.
- dorado al óleo (o
al mixtión) :
En la Edad Media se usa
poco, para pequeños detalles. Es de calidad inferior. Aquí el mordiente es óleo
de linaza o un barniz llamado mixtión que contiene óleo y resina. El oro aquí
no se puede bruñir. Sobre el mordiente se pega al oro y después se la aplica un
barniz.
Lo habitual en una tabla gótica es usar oro verdadero,
pero a veces para abaratarlo se usa plata o estaño, pero se sigue el mismo
proceso y luego se les da una corla (barniz coloreado) amarillenta para que
simule al oro. El estaño corlado se suele usar en pintura mural, pero en tabla
no es usual. A veces se emplea plata con color de plata, pero no se suele hacer
porque ennegrece.
Una vez puesto el oro podemos aplicarle una corla si
queremos darle otro tono. Por ejemplo podemos darle una corla de cinabrio para
que quede un tono más rojizo.
También podemos poner algo en relieve sobre el oro. Este
tipo de trabajo se llama pastillaje ( no sólo con los oros, si no a
cualquier relieve en la pintura). En las zonas donde queremos que vaya el
relieve ponemos yeso con el relieve hecho. Si el relieve es muy fino podemos
hacerlo con bolo armenio, pero lo normal es hacerlo con yeso y después poner el
mordiente y el oro encima.
Sobre el oro también podemos hacer una decoración incisa,
y hacer un dibujo con un punzón. Se puede hacer a mano alzada o con una plantilla.
También podemos puntear el oro (se llama punteado o gofrado) como
decoración de fondo o con otros dibujos. Podemos troquelar el oro o puncearlo,
esto consiste en coger un punzón que tiene en la punta un dibujo (círculos,
estrellas, etc… ) y se va sellando en el oro. Los punzones en esta época son
individuales, propios de escuelas o autores. Esto sirve para atribuir obras
dudosas a autores o para reunir, por ejemplo, piezas de un retablo que se hayan
separado y se encuentren en varios lugares.
También se pueden hacer crisografías, que son
líneas doradas (sobre ropajes, por ejemplo). La zona que va a llevar
crisogrfías se cubre entera de pan de oro y sobre esto se pinta del todo.
Cuando todo está seco, con un estilete se va levantando la capa de pintura
haciendo las líneas que queramos y se va viendo el oro.
Se pueden poner adornos de oro aglutinando polvo de oro
con huevo u óleo y se aplica sobre la pintura ya seca. Esto sólo se ha para
detalles muy pequeños.
Lo más complicado es cuando queremos imitar telas bordadas
en oro (se llama estofado o brocado). Esto se hace con una técnica
llamada esgrafiado. Ponemos el oro y pintamos encima, luego ponemos
encima una plantilla con el dibujo y la marcamos con el estarcido, y se levanta
la pintura para que se vea el oro.
Dejamos la tabla preparada y hablamos de los problemas de
degradación.
No tiene prácticamente problemas internos, así que nos
centramos en los externos.
Factores externos:
Factores ambientales:
Pueden producir un deterioro físico o químico.
Físico:
- Las oscilaciones
de temperatura: afecta a las dimensiones de la tabla. Cuando hace frío la
tabla se contrae, y cuando hace calor se dilata. Es un problema cuando hay más
de una tabla, y estas oscilaciones hacen que las tablas se muevan y se separen,
por eso se refuerzan mucho las uniones. Lo ideal es que la temperatura sea
constante.
- Las oscilaciones
de humedad: son peores que las de temperatura. Provocan un movimiento
también, porque la madera absorbe o cede humedad y ensancha o encoge. Ocurre
igual que con la temperatura, pero además las oscilaciones provocan el
alabeamiento de la tabla. Si la humedad disminuye mucho, el soporte disminuye
su tamaño y puede incluso despegarse del marco, y se alabea más fácilmente. Por
esto las grandes tablas no se suelen prestar entre museos, ya que el cambio de
ambiente es peligroso para la tabla. Si la tabla ya se ha estropeado en cuanto
a dimensiones, lo único que se puede hacer es estabilizarla con componentes
inyectados.
Si la tabla ya está
alabeada se puede humedecer con vapor de agua y se le pone peso para que vuelva
a su posición original, pero tiene peligro, porque puede rajarse o romperse.
Una versión más sofisticada es la mesa de gatos, un aparato donde se
pone la tabla. Por arriba tiene gatos para presionar y por abajo sale vapor.
Tiene unos reguladores para darle presión y vapor. Otro sistema es hacerle en
el reverso una serie de fisuras e incrustar unas cuñas para que presionen la
tabla y la vuelvan a su posición. Esto sólo se puede hacer si la tabla se
alabea hacia el reverso.
Una vez que la tabla
está derecha se le suele poner un embarrotado por detrás, pero nunca se pone
fijo con clavos. Lo que se suele hacer es encajar rieles o se ponen con una
palomilla para que la tabla pueda hacer pequeños movimientos.
Químico:
Se produce cuando algún
elemento químico reacciona con la celulosa de la madera.
- La humedad: no
la ambiental, sino el agua, por ejemplo una gotera o una inundación. El
Hidrógeno del agua reacciona con la celulosa y se produce la hidrólisis, con la
que la madera se desintegra y se destruye la tabla. Es lo peor que le puede
ocurrir a la madera.
Factores biológicos:
Suelen ser microorganismos.
- Bacterias, hongos,
saprofitas:suelen aparecer en el revés de la tabla. Lo mejor es descolgar
el cuadro de vez en cuando y limpiarlo. Se recomienda dejar un espacio entre el
cuadro y el muro para que corra el aire.
- Insectos xilófagos
(insectos):
- termitas:
suelen aparecer en edificios, normalmente no en la pintura o la escultura.
- carcoma: se
come la madera. Ponen huevos en la tabla y las larbas van comiéndose la tabla
haciendo pequeños túneles. No se detecta hasta que el estado está muy avanzado.
La carcoma es muy resistente, y los huevos pueden esperar mucho tiempo unas
buenas condiciones para desarrollarse. Los productos que se usan son tan
fuertes que incluso pueden deteriorar la pintura. Si la tabla no está muy mal,
se le pueden inyectar productos para consolidarla, pero si está muy deteriorada
hay que cambiar la pintura a otro soporte (tabla artificial o lienzo).
TÉCNICAS PARA PINTAR EN TABLA
El temple:
Es
una técnica antigua, pero en la Edad Media tiene su momento de esplendor. Se
puede usar en muro y en tabla. La palabra temple viene de temperare, que
significa mezclar. Esta técnica es aquella que utiliza un aglutinante en emulsión.
Una emulsión es agua más algún componente. En el temple hay varios
aglutinantes:
-
huevo (+ agua) : es el más usado, y el típico italiano. Podemos usar la
yema o el huevo entero, es más o menos lo mismo, pero lo normal es sólo la
yema, ya que el temple es más denso y graso, mejor. El huevo es el mejor temple
porque en sí mismo es una emulsión ( agua + grasas + albúmina, una proteína que
es la que permite que podamos pintar, porque se coagula y forma la capa
pictórica). Las grasas le dan brillo y flexibilidad a la pintura. El temple de
huevo seca bastante rápido. Si le pones leche de higuera (savia) o vinagre el
temple es menos denso y se retarda el secado. Podemos encontrarnos con el temple
graso, una variante. Es un temple de huevo al que se le añade aceite,
normalmente de linaza. Esto hace que el temple de huevo, sin perder sus
propiedades, gane propiedades del óleo, como retardar el secado, se hace más
fluido, los colores son aún más brillantes, y se pueden conseguir efectos como
hacer detalles pequeños. A principios del siglo XV se comienza a usar el temple
graso bastante, junto al temple de huevo, y se empieza a innovar con el óleo.
-
clara de huevo (albúmina + agua): es un aglutinante débil. Se puede
utilizar, pero para hacer cosas concretas, no para toda una tabla o un muro. Se
usa para pintar sobre papiro o pergamino (miniatura).
-
cola (cola + agua): Se emplean colas que no sean muy fuertes, sobretodo
la de piel o la de retal de pergamino. Esta cola tiene que estar muy diluida en
agua. Se usa sobretodo para pintura mural, más que en tabla, y se usa bastante
en países del Norte (Holanda, Alemania, Francia, etc…). El problema respecto al
huevo es que el color es más opaco, tiene mucho menos brillo y es más frágil
que el huevo. Este temple es con gelatina (cola muy diluida) y se usa mucho
para miniatura, pero menos que el huevo.
-
goma (agua + una secreción de plantas ): Procede de la savia. Es
bastante adhesiva, pero frágil. La goma más conocida es la goma arábiga (savia
de una acacia que se daba en Egipto, pero ahora se da en más sitios). Los
egipcios usaban mucho la goma arábiga, no el temple de huevo, tanto en muro
como en tabla, sarcófagos, etc… En épocas avanzadas se usa casi exclusivamente
en miniatura. Este temple es el origen de la técnica de la acuarela y el
guache.
-
caseína (agua + proteína de la leche ): Se extrae añadiéndole un ácido a
la leche, sale el suero, y eso es la caseína. Es adhesivo y también sirve como
cola. Se suele emplear en épocas muy antiguas.
-
cera (cera de abeja + agua): No se emplea la cera tal cual, sino que hay
que tratarla y convertirla en cera saponificada (como un jabón de cera). Se
cuece la cera con amoniaco para que se mantenga líquida en frío. Luego esto se
mezcla con el agua. Es como un sucedáneo de la encaústica. La cera da un color
muy brillante y se conserva bastante bien.
Una
vez que tenemos el aglutinante hay que añadir el pigmento. El temple admite
casi todos los pigmentos, no como el óleo o el fresco. Se suele poner tanta
cantidad de pigmento como aglutinante para que se conserve bien y el color sea
óptimo.
Volvemos
a nuestra tabla ya preparada para pintarla al temple(sobretodo al huevo). La
ventaja del temple de huevo es que al secar tan rápido se pueden aplicar varias
capas de colores rápidamente. La desventaja es que no se puede corregir, hay
que arrancar la capa pictórica. El mayor problema es que los pigmentos no se
pueden mezclar entre sí. Los pigmentos se preparan en el mismo día y no se pueden
dejar al aire, porque se secan (la paleta no vale para estos pintores). Las
mezclas de color hay que hacerlas antes, cuando estás mezclando en el frasco.
El
color se aplica a partir de un dibujo preparatorio muy minucioso, y con el sistema
de pintura a capas. Primero se coge el color que se quiera emplear en su
tono más claro. Después en las zonas que corresponda se van poniendo los
siguientes tonos, pero siempre de más claro a más oscuro. Siempre se da por
capas ordenadas, y se pone una capa nueva sobre otra ya seca. Se suele aplicar
con pinceladas cortas y procurando no pasar con el pincel dos veces por la
misma línea en una misma capa.
Hay
otra posibilidad, que es una técnica mixta, en la que se hacen las primeras
capas al temple y las finales al óleo, para conseguir más brillo y para los
efectos (a partir del siglo XV).
Una
vez que hemos terminado de pintar la tabla se le suele dar un barniz para
proteger la pintura y darle más brillo.
Las
pinturas al temple son más resistentes incluso que al óleo. Es muy resistente a
la humedad ambiental, ya que el huevo impermeabiliza bastante.
Una
vez que la pintura está seca, queda una capa pictórica lisa, no se notan las
pinceladas. El color al temple no se estropea ni varía, al cabo del tiempo los
colores son prácticamente los originales.
La
película del óleo es más flexible que la del temple, y por esto es algo más
adecuado pintar sobre lienzo al óleo, porque el lienzo se puede enrollar para
transportarlo.
Egipto
Las
pinturas sobre tabla más antiguas que nos han llegado son de Egipto, la gran
mayoría en sarcófagos.
Las
tablas sobre caballete que nos han llegado de Egipto son de sus últimos
periodos (del Imperio Nuevo en adelante). Sobre las tablas se suele dar una
preparación de yeso, se hace el dibujo y luego se rellena de color, normalmente
al temple de goma.
Grecia
Se
pintaba sobretodo en tabla, pero no nos ha llegado casi nada. En Grecia se
crean las pinacotecas, que van muy unidas a los templos. Con el tiempo, en el
helenismo, los aristócratas comenzaron a tener colecciones privadas. También
había exposiciones públicas. Lo que nos ha llegado son los huecos en los muros
donde se encontraban las pinturas. Nos han llegado apenas unas pocas tablillas.
Roma
La
pintura romana en tabla se ha podido estudiar gracias a las pinturas
pompeyanas. Según nos dicen estas pinturas, en Roma, en las casas, había
cuadros, pero protegidos por una cortinilla o en una especie de armarios. Nos
ha llegado un conjunto de pinturas encontradas en El Fayum, a la encaústica,
pero de la época en que Egipto era romano.
Imperio Bizantino
Los
primeros iconos (siglos VI y VII) son a la encaústica, pero los del Imperio
Bizantino pleno son al temple de huevo. A partir del siglo XVI se suelen hacer
al óleo. Las tablas suelen ser muy gruesas para su mejor conservación. Se les
da una capa de yeso y cola, y se suele añadir una piedra triturada para
endurecerla (mármol, alabastro, etc…) Y la preparación es muy gruesa. Suelen
llevar un fondo dorado al agua, o con una imitación del oro con temple
amarillo.
Gótico
La
técnica del temple es igual, pero más complicado por la gran cantidad de
colores y la dificultad de la pintura, que son dibujos complicados. Se parte de
un dibujo extremadamente detallado. A veces para pintar la carne se da una base
de arcilla verde para las sombras, se hace al revés, y sobre esto se ponen los
rosas y los blancos para que las sombras se vieran por transparencia. Si la
pintura color carne va perdiendo color, se va viendo el verde y te pueden
quedar caras un tanto verdosas.
Para
las veladuras lo mejor es el óleo, pero con clara de huevo o gelatinas también
se puede hacer.
La encaústica
Muy
característica del mundo antiguo. La palabra viene del enkaustos (pintar con
fuego). Esta técnica consiste en pintar con cera caliente como aglutinante. La
cera es una sustancia que segregan las abejas, y la obtenemos poniendo los
panales al fuego para que se derrita (al baño María). La cera hay que
purificarla. Se cree que se cocía en agua marina y después en láminas se dejaba
secar para blanquearla. La cera púnica es la mejor, pero no se sabe la forma
que usaban para purificarla.
Se
mezcla el pigmento con la cera caliente. La cera es muy estable y admite
cualquier pigmento. Se pude pintar sobre cualquier soporte, pero lo usual es en
tabla o en muro. Para mantener la cera líquida tienes que mantenerla siempre
caliente mientras pintas.
Los
pinceles normales no sirven. Hay tres herramientas para pintar:
-
el cauterium: es una espátula de metal.
-
el cestrum: es una especie de punzón para perfilar.
-
brochas gruesas de cerdas: se usa sobretodo para barcos.
Se
aplica la pasta y se va extendiendo. Se pueden mezclar pigmentos y se puede
modificar fácilmente. Recién terminada la pintura el aspecto es diferente al
temple, aquí se ve la pincelada. Para aplastarla se ponían unas placas
metálicas calientes sobre la pintura y se presionaba, para que quedara una capa
pictórica lisa, como en el temple.
La
pintura a la encaústica se suele mantener como el primer día con el paso del
tiempo, es muy resistente. Los colores también tienen brillo por sí mismos sin
necesidad de barniz. Después de terminar la obra se le puede sacar brillo o
pulirla. El único inconveniente es que se puede rayar la superficie y que es
muy frágil, se rompe en pedazos si se cae al suelo. El calor ambiental no la
afecta por mucho calor que haga a no ser por un incendio, ya que la cera funde
a 60º.
Grecia
No
nos ha llegado nada de encaústica, aunque se hacía mucha.
Roma
Sólo
nos han llegado los retratos de El Fayum. Aparecieron sarcófagos con momias
dentro, algo muy raro en el Egipto de esta época, que ya era provincia romana.
Los retratos estaban en la momia, se colocaba su retrato sobre el rostro de la
momia y se metía en el sarcófago. También hay ejemplos en los sarcófagos
mismos. La momia está dentro y en el sarcófago, a la altura de la cabeza, se
pintaba su retrato. Algunos de estos retratos son a la encaústica y otros al
temple de goma. La mayoría de los difuntos se representan jóvenes, ya que los
retratos se hacían en vida.
Una
vez que cae el Imperio Romano, la técnica de la encaústica prácticamente
desaparece. En Bizancio en los siglos V y VI hay algo, pero no tanto. A partir
del siglo X desaparece y se cambia por el temple. En occidente también se
mantiene hasta el siglo X. Nos han llegado algunas tablas italianas, que son
bastante grandes, cosa extraña, y que tienen un carácter sagrado especial
(iconos aquiropoyetas), son muy veneradas.
La
cera es un material que simboliza la virginidad, la castidad, la pureza, etc… y
por eso puede ser que las imágenes tan sagradas se hagan con esta técnica.
En
el siglo XVIII vuelve a tener un cierto resurgimiento con el neoclasicismo, que
intenta un renacer de la época greco-romana. Intentan restaurar esta técnica,
pero al haber desaparecido no tenían casi datos. Ellos deducen que es sólo una
técnica mural. Querían recuperarla, ya que sabían que era muy resistente y era
ideal para los muros por la humedad.
En
el siglo XX vuelve a resurgir porque se descubre al electricidad y esto hace
que la cera se mantenga caliente enchufada. Las herramientas también pueden
hacerse eléctricas y mantenerse calientes. Se usa sobretodo en muro, pero
también en tabla. Actualmente se usa, y la cera se puede comprar ya mezclada
con el pigmento y calentarla posteriormente.
Hay
otras posibilidades de usar la cera como aglutinante, pero ya no es encaústica.
Hay posibilidades de mantener la cera líquida.
- La cera
saponificada: se hace jabón de cera con otros elementos. Se le añade agua y
se hace una emulsión de cera saponificada, pero no es encaústica, es un temple.
En la Edad Media es bastante usual.
- La ceracolla:
es un temple de cera con cola.
- La cera diluida:
se le aplica un disolvente para diluirla y que se mantenga líquida en frío.
Estas técnicas no
tienen las mismas ventajas: la pintura no es tan
brillante,
no es tan resistente, etc…
A
veces se habla de encaústizar. Consiste en una pintura, no a la encaústica, a
la que se le aplica una capa de cera caliente a modo de barniz, se le da calor
una vez en el muro o la tabla para que sea absorbida y de brillo y protección a
la capa pictórica. También se puede encaustizar la arquitectura y la escultura
como protección.
El óleo
Utiliza
como aglutinante un aceite secante, no cualquier aceite. Tiene que ser aceite
secante o graso, que procede de vegetales y es rico en ácidos grasos
insaturados, porque estos ácidos al estar al aire tienen la característica de
absorber el O2 del aire, y desencadenan una reacción química de oxidación y
polimerización. El resultado es que el aceite, una vez ocurrido este proceso,
se vuelve sólido, para formar una capa pictórica sólida y flexible.
Usualmente
cuando el óleo se solidifica en la pintura decimos que se ha secado, pero no
está bien dicho, ya que el aceite no se seca, sólo se solidifica por la
reacción química. Una vez que la reacción se pone en marcha es irreversible y
continua. El óleo sólido no puede volver a ser líquido, y siempre está
absorbiendo oxígeno y produciendo la reacción. Esto es lo que hace que los
cuadros al óleo varíen (el color, la capa pictórica, etc…). La pintura al óleo
cuanto más tiempo pasa se vuelve menos flexible.
Los
aceites que más se usan en pintura son:
-
aceite de linaza: de semillas de lino prensadas. Se seca muy rápido y la
capa pictórica es muy fuerte. Lo malo es que tiende a amarillear con el tiempo,
se nota mucho en los colores claros. A pesar de todo es el más usado.
-
aceite de nogal: sale de las nueces. No amarillea, pero seca menos
rápido y es menos flexible. Es el segundo más usado.
-
aceite de amapola: sale de la semilla de la amapola. Es el que menos
amarillea, pero la pintura es bastante débil. Se suele usar mezclado con otro
de los aceites, o para colores claros que con otro aceite amarillean.
A
veces se dice que el óleo nació en el siglo XV con los flamencos, pero no es
cierto. El óleo existe desde siempre, desde Egipto, pero no era muy usado
porque tardaba mucho en secar. Desde antiguo se buscaron trucos para acelerar
el proceso, y lo que hicieron los flamencos fue usar estos trucos, pero que
también se conocían de antes.
A
partir del siglo XV se empiezan a usar los secantes o secativos, que son
sustancias que añadidas al aceite aceleran la reacción química y seca antes.
Son fundamentalmente sales minerales (manganeso, plomo, cobalto, etc…). Aún así
en el siglo XIV tardaba mucho en secar. La solución a esto es echarle al aceite
un disolvente, para acelerar el secado o para retardarlo si se quiere.
Los disolventes también permiten controlar la fluidez del óleo. Los que
aceleran el secado hacen que la pintura sea más fluida. Los que retardan el
secado hacen una pintura más densa. Esta técnica de los disolventes no es fácil
de usar, y no aparece en los manuales hasta el siglo XV, por eso los flamencos
usan el óleo habitualmente, porque ya estaba casi todo descubierto.
Los
disolventes que aceleran el secado son esencias de resinas. La resina hay que
usarla en esencia, es decir, se calienta y se recoge el vapor, de ahí obtenemos
la esencia de resina. En época helenística inventan el alambique, y es
algo más fácil conseguir la esencia, pero la técnica del alambique se pierde, y
los únicos que siguen conociéndolo son los árabes. De estos pasa a occidente
por los alquimistas, y durante la Edad Media se generaliza. La esencia más
usada es la de trementina, de pino.
Los
disolventes que retardan el secado son aceites esenciales, que son esencias de
flores, hojas, raíces, etc… de plantes aromáticas(tomillo, romero, espliego,
etc..). También podemos añadirle estabilizantes, que son sustancias para que
los pigmentos al mezclarlos con el aceite hagan una mezcla estable. Uno puede
ser la cera, pero la mayoría son también esencias de resinas. Esto se usa a
partir del siglo XVII.
En
el óleo se puede usar cualquier tipo de pigmento, con lo que hay que tener
cuidado es al mezclar los disolventes, que pueden reaccionar.
Al
óleo se puede pintar sobre muro, sobre tabla o, como es mas usual, sobre
lienzo. El óleo flamenco siempre es sobre tabla, durante toda la Edad Media.
En
la Edad Media se da una preparación de yeso y cola. Sobre la preparación se da
una capa de cola o de aceite de linaza para impermeabilizar, ya que si la
preparación empieza a chupar aceite, amarillea y puede cambiar el color de todo
el cuadro. Lo usual es que se dé cola. Después se empieza a pintar. En esta
época pintan capa sobre capa, igual que al temple, pero después se descubre que
no es necesario, ya que en el óleo se pueden mezclar los colores sobre el
cuadro y que no hace falta que se seque una capa para dar otra.
Un
problema del óleo es que con el tiempo se va transparentando, y se ven en
muchas ocasiones los arrepentimientos del autor, es decir, algunas
correcciones.
En
el óleo no hay problemas para hacer veladuras, y comienzan a abusar de ellas.
Gracias a la fluidez del óleo se pueden hacer muchos detalles. Con la técnica
del restregado se hacen efectos como, por ejemplo, una barba de tres
días. El restregado consiste en dar una capa de pintura, y sobre ésta se da
otra y se restriega, de modo que se va viendo la capa de debajo.
LA PINTURA SOBRE LIENZO
Tiene
su máximo desarrollo a partir de la Edad Media. Utiliza como soporte un tejido.
Sirve cualquier tipo de tejido, pero se suelen usar los que tienen una trama
prieta y un cierto grosor. Los dos tejidos más usados son el lino y el algodón.
De los dos, el mejor es el lino. En la antigüedad se usaba el lino egipcio,
pero después ya se cultiva sin problema. El algodón en la antigüedad no se
usaba mucho, pero en la actualidad se usa bastante, desde después de la
conquista de América.
La
particularidad del lienzo es que no tiene rigidez, y para pintar hay que
tensarlo. Lo primero que hay que hacer es tensarlo en un bastidor, una
estructura de madera. Después se le suele dar una capa de cola para darle más
cuerpo, y para impermeabilizarlo y que la tela no chupe el líquido que se le
ponga encima. Sobre esto va la preparación. En un primer momento se usa la
preparación de “Gesso”, de yeso y cola, como en las tablas. Luego se dan cuenta
que es una tontería porque no se puede doblar. Después se hace una preparación
de blanco de plomo(posteriormente de blanco de cinc) y aceite de linaza. Esta
base no se emplea hasta mediados del siglo XVI, con el auge de la pintura al
óleo. Sobre esta preparación se pinta con cualquier técnica.
Los
primeros en usar el lienzo son los egipcios, que emplean el lino como soporte
para pintura y para escritura (pero mucho menos que el papiro). Lo que nos
quedan son sudarios (la tela con la que se envuelve a la momia), que estaban
decorados. Esta costumbre llega hasta la época romana, y encontramos algunos en
El Fayum. Suelen estar pintados al temple o a la encaústica. Aparece el difunto
junto a su momia y al otro lado Anubis. No nos han llegado muchos ejemplares,
pero tenemos escritos. Para grandes escritos a veces se usaba el lienzo en vez
de pintar sobre la tabla.
En la Edad Media no tenemos referencias de pintura sobre
lienzo hasta mediados del siglo XIV, cuando tenemos los primeros escritos sobre
la técnica del lienzo (por ejemplo con Cennini), pero no se refieren a pintar
cuadros, sino estandartes, banderas, telas para los caballos en las lides,
palios, etc… Este tipo de obras se realizaban con poca o ninguna preparación, y
al temple. En el norte de Europa se hacen los “ Tüchlein”, pinturas al temple
de cola sobre lienzo casi sin preparación, y son como estandartes que se usan
como imitación de tapices o telas bordadas. Se emplean como cortinas. A veces
van montadas en un bastidor y se usan para tapar los órganos de iglesias. Son
una imitación barata del tapiz. En España su equivalente se llama “sarga”. El
aspecto de los tüchlein o sargas es mate y se ve bastante la trama por la poca
preparación. Pueden ir policromadas o en grisalla, monócomas en gris. Es como
el blanco y negro (grisalla) y el color (polícromas).
Lo que conocemos como pintura sobre lienzo propiamente
surge a mediados del siglo XV. El primer sitio donde la encontramos es en
Flandes. En Italia a mediados del siglo XV se expande por Venecia y luego en
Florencia. Tanto en Flandes como en Italia su uso no es mayoritario. En Italia
se sigue pintando al temple aunque sea sobre lienzo (por ejemplo: “El
Nacimiento de Venus” de Botticelli es un lienzo). En Venecia lo que se suele
hacer es pintar el lienzo en el taller y luego colocarlo en la pared a modo de
tapiz.
En el siglo XVI ya se hace el óleo sobre lienzo, pero los
cuadros verdaderamente importantes se seguían haciendo sobre tabla. El primer
gran cuadro sobre lienzo en Italia es “ La Asunta “ de Tiziano, en 1518.
LA MINIATURA
Nos
referimos a las pinturas de los libros. Para referirnos a las pinturas de los
manuscritos podemos llamarle miniatura o iluminación. El término iluminación
viene porque llevaban oro o plata, materiales brillantes. También se piensa que
el término viene de “allumere”, que es un mordiente para aplicar los pigmentos.
Miniatura
se puede llamar a las pinturas de manuscritos, y también a las que aparecen en
broches, camafeos, etc…
La
miniatura es un tipo de pintura que se caracteriza por su soporte. A lo largo
de la historia se han usado tres soportes:
-
El papiro: se obtiene de la plantes del papiro, y los primeros en usarlo
son los egipcios. Se golpea el papiro y se prensan las láminas (unas en un
sentido y otras en otro). Desde Egipto se exporta también a Grecia y
posteriormente a Roma. El papiro comienza a decaer en el siglo VII con la
conquista de los árabes de Egipto, ya que los árabes fabrican papel y no se
dedican mucho al papiro, y además en occidente el papiro se consideraba un
material infiel, ya que lo vendían los árabes.
El
papiro se hace en cuadrados y se van pegando unas láminas con otras. Siempre se
usa en forma de rollo (o rótulo), y se le une un palo de madera llamado
umbilicum para desenrollarlo mejor. Los papiros egipcios que se conservan son
en su mayoría parte del Libro de los muertos.
-El pergamino: en la Edad Media se sustituye el papiro por el pergamino. Los primero que tenemos son del siglo IV d.C. Se llama pergamino porque según la tradición se había inventado en Pérgamo, ya que el rey de Egipto (Tolomeo) y el